Patxi Vila en elivelimen

Depilación láser III

No hay mal que por bien no venga o al menos eso dice el refranero. Cuando este año el 20 de abril un coche de equipo me arrolló y en la caída me fracturé la clavícula izquierda una parte de mi se fue al carajo. El giro del Trentíno era el objetivo cinco estrellas que yo tenía para este año. Volvía a casa y me puse a entrenar, rodillo y más rodillo. Durante una de esas interminables sesiones recibí una llamada de Eustaquio de elivelimen, se interesó por el resultado de  mi segunda sesión de depilación con láser: dos meses imedio sin afeitarme/depilarme las piernas y una disminución importante de la cantidad de bello.

Las condiciones para realizar la tercera sesión no varían, la piel tiene que estar lo menos bronceada posible y no podrá exponerse al sol al menos durante los siete siguientes días después de la sesión. Visto esto, mi clavícula se iba a poner, por primera vez, de mi parte, tenía por delante al menos un mes sin competir, así que dejando “blanquear” mis piernas durante tres semanas y sin que me diera el sol la siguiente podía llevar a cabo mi primera sesión.

Quedamos para un miércoles a la tarde, esa mañana había hecho dos horas de rodillo y antes de ir a elivelimen otra más, me puse la crema anestésica como las otras dos veces anteriores, dos horas antes, me envolví en papel transparente y esperé a que llegara la hora. Mientras me dirigía al centro de estética me pareció que la crema no estaba haciendo el efecto que había sentido las veces anteriores…“paranoias tuyas”, pensé.

Con los cuatro o cinco primeros disparos me dí cuenta de que efectivamente, aquello no iba como en otras ocasiones la crema no había hecho el efecto esperado y dolía más de lo que en anteriores veces lo hacía. Buscando alguna explicación pensamos que toda la sudoración del rodillo había podido influir y que la absorción de la crema no había sido la adecuada. El dolor fue totalmente soportable pero así como la vez anterior no me había enterado de nada (incluso me llegué a dormir) esta vez sentía los disparos. La tercera sesión fue el 5 de mayo, hoy 19 de julio no me he depilado/afei-tado y hay zonas en las que no hay rastro de pelo, en otras empiezan a despuntar unos pocos pero mucho más dispersos que antes y aparentemente con menos fuerza.  ¡ Esto funciona !

Artículo extraído de la revista Pedalier nº43

Patxi Vila revista Pedalier y elivelimen

Sesiones depilación láser

Teniendo en cuenta las dudas que nos planteáis cuando nos hacéis consultas sobre la depilación láser, vamos a daros unos datos a tener en cuenta cuando vayáis a haceros un tratamiento láser.

El tratamiento debe de tener un  intervalo entre sesión y sesión de:  dos meses en cara y tres meses en cuerpo; NUNCA cada mes o mes y medio.

¿ Por qué? Porque el pelo, si ha sido eliminado por el láser, tardará 2 meses en volver a aparecer en la superficie y necesitamos unos 3 meses para que aparezca todo el pelo.

Si a los 20 días aparecen pelos en la zona, tirando de ellos deben de salir sin ningún tipo de dolor. Estos pelos son pelos que van siendo expulsados pero que han recibido la luz del láser. Si estos pelos tiran al salir son pelos que no han recibido la luz por lo que no han sido tratados con el láser.

Por lo cual si te ofrecen tratamientos de láser en los que el intervalo de sesiones es de, mes a mes y medio, duda de su efectividad.