Puede que sea la primera vez que te vayas a afeitar y hayas optado por esta técnica; o que tras años con el afeitado moderno quieras por fin probar el afeitado clásico. Sea como sea, ¡bienvenido! Tienes ante ti un camino precioso descubriendo una nueva pasión. Porque sí, el afeitado clásico se convertirá en un momento imprescindible de tu rutina. 

Iniciación al afeitado clásico

Antes de ahondar en las herramientas necesarias para tus primeros afeitados clásicos o contaros la técnica, me gustaría recalcar algunas de las ventajas que tiene: es más respetuoso con tu piel, es más económico a largo plazo y es mejor para el medio ambiente. 

Y, además, con el afeitado clásico el apurado puede ser igual o mejor que con el afeitado moderno; con menos pasadas y una única cuchilla. El inconveniente: requiere de la técnica adecuada que irás aprendiendo poco a poco. 

¿Qué necesito para mi primer afeitado clásico? 

No te vuelvas loco ahora mismo. Vamos a lo básico: cuatro productos esenciales para aprender y probar esta técnica. Según vayas introduciéndote en este ‘mundillo’ tú mismo irás descubriendo qué te gusta y qué quieres probar. 

  • Brocha de afeitar: la brocha exfolia tu piel y ayuda a levantar el pelo para que el afeitado sea más eficaz. Para empezar con el afeitado clásico, recomendamos la brocha sintética ya que espuma muy bien y tiene buena relación calidad-precio.
  • Maquinilla de afeitar clásica de peine cerrado y cuchillas de doble filo. 
  • Jabón o crema de afeitar: lo que más te guste. 
  • Aftershave. ¡Importantísimo! Por descuido o por prisas, muchas veces se subestima y omite este paso. Es imprescindible para hidratar tu piel tras el afeitado y curar posibles heridas o irritaciones. 

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El afeitado clásico, paso a paso  

1. Preafeitado:

Dedícale tiempo a este paso. Prepara tu piel para el proceso al que le vas a someter. Ablanda el vello lavando bien la cara y sécate después con una toalla suave mediante pequeños toques sobre la piel. Incorpora en este paso, si quieres, un aceite o crema de pre-afeitado para lubricar la piel. 

2. Estudia la dirección de crecimiento de tu barba:

Es importante saber cómo crece tu pelo. Ten en cuenta que normalmente harás una pasada a favor del pelo, otra lateral y, para acabar, otra en contra. Tres pasadas. 

3. Aplica el jabón o la crema de afeitar:

Elige una crema o un jabón de afeitar y extiéndela por tu rostro con una buena brocha de afeitar. Usa agua caliente para humedecer la brocha y cárgala de producto para luego, con movimientos circulares, generar espuma. Después, aplica la espuma con la brocha en tu piel, realizando pequeños círculos hasta cubrir toda la superficie a afeitar.

Lee ahora: Cómo elegir una brocha de afeitar

4. Afeitado:

Tira ligeramente de la piel para mantenerla firme y facilitar que filo se deslice por ella sin incidentes. El afeitado se basa, en un 80%, en el movimiento de la muñeca. Como hemos dicho, tres pasadas deberían ser suficientes. En pieles delicadas o barbas muy fuertes es posible evitar la pasada a la contra: te hará terminar con un afeitado menos agresivo para tu piel y, pese a no conseguir el mejor apurado, tu piel lo agradecerá. 

5. Aftershave:

Termina el proceso como empezamos: mimando la piel. Aclárate con agua fresca y después aplica el aftershave. Ten en cuenta que el afeitado tiene un coste para tu rostro y elimina hasta dos capas de piel, por lo que esta fase del afeitado clásico es vital para calmar tu piel e hidratarla. 

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